martes, 22 de septiembre de 2009

Mujeres periodistas


Actualmente, Chiapas vive una feminización del periodismo. La incursión de las mujeres como reporteras o periodistas es evidente.
Hace algunas décadas, los medios informativos eran exclusivamente área de trabajo de los hombres. Más tarde, tímidamente, la mujer incursionó en la sección de sociales de los periódicos. Hoy en día, hay mujeres reporteras y reporteras gráficas (fotógrafas) cubriendo los acontecimientos diarios que definen el acontecer de nuestro estado; las leemos en periódicos y revistas, las escuchamos en radio y las vemos en televisión. Lo mismo cubren una conferencia de prensa de salud, que una marcha de campesinos, un motín de internos y hay quienes fueron transmisoras de la guerrilla zapatista en 1994.
Son mujeres profesionistas, egresadas de carreras alusivas al periodismo y la comunicación. Casadas o solteras; madres, esposas o hijas. Adultas y jóvenes con años de experiencia en el gremio periodístico; jóvenes egresadas de la universidad con ganas de aportar.
Se trata de un sector joven, en su mayoría, la edad de las reporteras activas oscila entre los 25 y 30 años. Gran parte de ellas desempeña la actividad reporteril desde hace siete a 10 años, con casos excepcionales de mujeres que van por las dos décadas y que fueron parte de las primeras generaciones de periodistas en Chiapas.
Irma Ramírez Molina, subdirectora del diario El Sie7e de Chiapas, tiene más de 16 años de ejercicio periodístico en los medios impresos; inició en octubre de 1992. De ese entonces a la hecha ha laborado en los periódicos El Observador de la Frontera Sur (ya fuera de circulación), Cuarto Poder y Diario de Chiapas. El tiempo que lleva dentro del gremio le ha permitido identificar tres “camadas” de reporteras: la primera de ellas, las que abrieron camino, estuvo integrada por Susana Solís, corresponsal de Televisa, Candelaria Rodríguez, productora y conductora del programa radiofónico Ni más, ni menos mujeres, y Leticia Hernández, directora del periódico Expreso Chiapas; todas ellas activas en la actualidad.
Luego, apareció otro grupo de mujeres reporteras, entre ellas Gabriela Coutiño, Mary Jose Díaz, Aracely Mateos, Yolanda López Ordaz, Deysi Castillo y la propia Irma Ramírez. Años después, con la creación de carreras universitarias en periodismo y comunicación, emerge una generación de jóvenes, que hasta ahora continúa incorporándose.
A continuación, con base en un cuestionario formulado a algunas compañeras reporteras, se expone una radiografía de los medios desde el punto de vista femenino, en el marco del Día Mundial de la Libertad de Prensa, que se celebra el 3 de mayo.
CONDICIONES LABORALES: AVANCES HAY, PERO AÚN SON INSUFICIENTES
Las condiciones laborales de quienes día a día se dedican a buscar la información más fresca, relevante y de interés para la sociedad han mejorado de un tiempo para acá. Sin embargo esto no significa que el gremio esté conforme, pues saben que aún es insuficiente.
Hace 10 años, una reportera ganaba de mil 500 a cuatro mil pesos mensuales; hoy puede ganar de tres mil a siete mil pesos, y más si combina dos medios (periódico y tv, radio y tv, periódico y radio...). Además, antes no tenía prestaciones, en la actualidad no todas gozan de este beneficio pero ya hay la iniciativa por parte de algunos dueños de los medios en proporcionar estos derechos.
La Comisión Nacional de los Salarios Mínimos ubica al estado de Chiapas en la zona geográfica C, y de acuerdo con la lista de profesiones, oficios y trabajos especiales a los que se les fija un salario mínimo profesional, un reportero(a) en prensa diaria impresa debe percibir 155.38 pesos diarios. A diferencia de un reportero(a) de la zona geográfica B que gana 160.03 pesos diarios y el de la zona geográfica A, 164.18 pesos diarios.
Patricia Espinosa, reportera de El Sie7e de Chiapas, comentó al respecto: “en cuestión de los medios, yo creo que muchos no saben que es muy mal pagado, sólo los que estamos dentro. Precisamente para que te vaya mejor económicamente, llega un momento, por ejemplo en mi caso, que estuve en tres medios al mismo tiempo: Megacable (tv), Sistema Chiapaneco de Radio y Televisión (noticiario radiofónico Reporteros en Acción, con don Augusto Solórzano) y La Voz del Sureste (periódico). Y hubo un momento en que además tuve la corresponsalía de la Cadena Raza, o sea, tres medios en Tuxtla y una corresponsalía para la ciudad de México”. Paty gana cinco mil pesos mensuales, “es muy poco aún. Creo que mínimo deberíamos ganar 10 mil pesos, por todo el trabajo que se hace, porque se expone uno al peligro, no es digno un salario así, y es de los salarios, entre comillas, más altos, porque hay otros periódicos que pagan menos y así lo aceptan, por la necesidad de espacios laborales”.
Sandra de los Santos, de El Heraldo de Chiapas, dijo: “la verdad es que laboralmente siento que ahora tengo mejores condiciones de trabajo que antes, no las mejores que deben de haber. En el periódico tenemos todas las prestaciones, es una de las pocas empresas periodísticas en Chiapas que sí cumple con eso, lo mínimo, pero lo cumple. Creo que ahorita, en algo, así muy mínimo, han mejorado las condiciones, pero eso no quiere decir que sea porque estemos ya mejor, sino porque se está respetando un poco más, pero no es ninguna canonjía, es lo que deben de cumplir, lo que pasa es que antes no lo hacían, ni una sola lo hacía”.
En el marco del Día Mundial de la Libertad de Prensa, las comunicadoras sugieren, para mejorar las condiciones laborales de su profesión: mejores salarios, prestaciones, capacitación continua y respetar la libertad de expresión.
JORNADAS LABORALES DE 24 HORAS, LOS 365 DÍAS DEL AÑO
“En este trabajo no tenemos horario”, apuntó Érika Sánchez Cruz, corresponsal en la zona Costa para los medios Más allá de la noticia (radio y tv), La Voz del Sureste, Ni más ni menos mujeres y Péndulo de Chiapas, de Tuxtla Gutiérrez; y para Ecos del Valle, de Cintalapa. Y relató por qué: “Con Reporteros en Acción debíamos de tener las noticias al momento, entonces don Augusto (Solórzano), si a las dos de la mañana se enteraba de algo que pasaba en mi zona, me llamaba a esa hora y pues tenía que ir al lugar y conseguir la información”.
Valeria Martínez, reportera gráfica de El Heraldo de Chiapas, el diario deportivo Esto nacional y la revista Ni más, ni menos mujeres, igualmente aseguró que no tiene horario de entrada ni salida. “A la hora que me necesiten ahí estoy, ya sea para nota roja, deportes, política o reportajes fuera de Tuxtla”.
Un ejemplo más de esta realidad. Yudith Gutiérrez, corresponsal en la región Frailesca de El Sie7e de Chiapas y comentarista deportivo en Radio Núcleo Tuxtla, mencionó: “no tengo un horario establecido, ni hora de entrada ni salida, sólo hay que estar pendiente de lo que ocurra en la zona”.
SU CONDICIÓN DE MUJER
De 15 cuestionarios aplicados, 12 reporteras afirmaron que en algún momento de su carrera profesional han observado diferencias dentro del medio por su condición de mujer.
Ana Laura Mondragón, del diario Cuarto Poder: “algunas veces al mostrar más astucia para encontrar la nota, los compañeros se sienten rebasados; sobre todo si el editor es hombre, trata de obstaculizar el paso”.
Claudia Cantón Chiu, reportera del Sistema Chiapaneco de Radio y Televisión: “Cuando comencé eran muy pocas mujeres quienes nos dedicábamos a este trabajo y realmente escuchaba comentarios de ellas, que ya eran gente grande, con compromisos de matrimonio e hijos, que era muy difícil por ejemplo que los jefes hombres te dieran chance da darle la hora de alimentación del bebé o dedicarte un tiempo a tus hijos, que si se enfermaron, que si una junta escolar, era muy difícil que ellos entendieran ese aspecto, que tenías que cumplir una doble jornada dentro del trabajo. Los jefes que he tenido sí me han comprendido en ese aspecto. Cuando no se puede, mis compañeras me echan la mano, me cubren; raro es el compañero varón que dice ‘vete y yo te cubro’. Es bien difícil porque en el canal yo fui una de las primeras que es reportera y mamá, y sí se puede, si lo dialogas con tu jefe y le pides compresión, sí se puede llegar a un acuerdo sin menoscabo de tu trabajo. En lo que no estoy de acuerdo es en el salario, que es muy disparejo. Por ejemplo, en la unidad donde trabajo, todos ganamos igual, pero no podemos ascender, cada cambio de gobierno viene gente de fuera y tú te quedas en tu lugar sin la oportunidad de escalar a otro puesto, y siempre el que más o menos tiene la posibilidad de ascender es un compañero varón”.
Érika Sánchez, corresponsal en la zona Costa: “Lo que he visto y me desagrada, es el acoso que me ha tocado ver que pasan algunas compañeras por parte de funcionarios, es realmente desagradable y además frustrante no poder hacer ni decir nada porque son gente que están dentro del poder”.
Flor de María Cordero Pinto, corresponsal de Cuarto Poder en Comitán: “En mi poca experiencia te puedo decir que los funcionarios no te toman en cuenta, prefieren hablarle a los colegas hombres; un simple ejemplo, cuando existe balaceras o ejecuciones no te alertan para no ponerte en “peligro”, ¿por qué?, por ser mujer, no te toman en cuenta, no existes, es por eso que siempre haces compañía con un reportero (sexo masculino)”.
Laura Matus, reportera de El Heraldo de Chiapas: “Sí existen diferencias de género, al igual que las existen en las diversas profesiones, no sólo el periodismo”.
Leni García Vázquez, reportera de Radio Núcleo: “Sí, falta mucha equidad de género”.
Patricia de los Santos, reportera del periódico Expreso Chiapas: “La diferencia acaso radica en cómo nos ven los entrevistados; a veces nos tratan como tontas o confían en que no seremos chayoteras, pero otra cosa muy importante es que a veces sufrimos algo que seguro los compañeros reporteros no sufren, acoso sexual”.
Patricia Espinosa, de El Sie7e de Chiapas: “Yo me he encontrado con cada pared, en dependencias, porque ya trabajé en gobierno, y también en las empresas. En uno de los medios donde trabajé, de inicio te piden la prueba de no gravidez, me opuse y me dijeron en pocas palabras que si no la llevaba, simple y sencillamente no me contrataban, entonces no me quedó de otra. Esta es una de las cosas que ya no se debe dar en estos tiempos. Otra de las cosas es que por ser mujer, creen que no tienes la capacidad, que te pueden ver la cara de tonta, que no puedes hacer las cosas; por ejemplo para tv, que no puedes hacer el guión, reportear, armar todo el noticiero, pero yo les he demostrado todo lo contrario”.
Sandra de los Santos, de El Heraldo de Chiapas: “Sí hay un acto de discriminación en muchas cosas, las he vivido en muchos aspectos, por ejemplo, algo muy común en el medio es que porque eres mujer no cubres ciertas cosas, como en esa falsa idea de protección no te dan el chance; y yo no sé si un pene te hace inmortal o qué, pero igual nos parten la madre a nosotras. O bien, pasa que te dicen, ‘ve tú porque como eres mujer no te van a hacer tal cosa”. En ciertas cosas como que nos clasifican, yo estuve un tiempo editando nota roja y te das cuenta que los chavos lo marcan como territorio de hombres. Me he topado mucho también con la idea en la radio de muchos compañeros y compañeras que dicen preferir contratar mujeres porque son más responsables, no echan trago y demás, y esa también es una forma de discriminación, ¿y si yo echo trago, qué?, o sea, ¿por ser mujer estoy obligada a no tomar, a venir a las ocho? O lo clásico que pasa, los funcionaros prefieren la entrevista con los chavos porque sienten que con ellos pueden negociar y a ti te mandan al diablo, de entrada te dicen que no, porque saben que es más difícil la negociación, por decirlo así. O como pasa en muchos trabajos, muchos compañeros, como las mujeres no estamos en puestos de decisión, no somos jefas, muchos negocian en cancha húmeda, nos vamos a echar chelas con el jefe, y eso no se vale porque entonces a uno le cuesta más llegar. Yo por ejemplo si pido permiso dos días, igual y me los dan, pero yo tengo que demostrar con trabajo real que merezco esos días, siendo que a otro tal vez nada más le costó una peda”.
Valeria Martínez, reportera gráfica: “Sí me ha pasado, el jefe anterior era muy misógino, yo soy la única mujer en mi departamento y sí me limitaba de muchas cosas”.
Yudith Gutiérrez, corresponsal en la zona Frailesca: “En el medio deportivo sí (hay diferencias), sobre todo porque cuando yo empecé, estaba todavía como ese hoyo negro donde no existía participación de la mujer periodista en el deporte, ya hace muchos años hubo compañeras que empezaron a explorar este campo, pero cuando yo inicié no estaban, de hecho recuerdo que fui la única mujer cuando empezó el futbol de primera división y estuve rodeada de compañeros hombres, que al principio dudaron que continuara y había muchos prejuicios, y poco a poco fui siendo aceptada en este terreno, dominado por hombres, al menos en el plano de periodismo deportivo. Afortunadamente, hoy en día veo a más compañeras en la nota deportiva”.
Irma Ramírez, subdirectora de El Sie7e de Chiapas: “Cuando empecé, el único problema es que nos veían los compañeros o como prosti o lesbiana, no había vuelta de hoja, pero hasta eso nos veían como las niñitas que había que ayudar, y como nunca hicimos caso, esos comentarios quedaron atrás y demostrando que no eras ninguna de las dos cosas”.
Rosario Nangusé, reportera de La Voz del Sureste, Mitzi Fuentes y Yulia Ventura, corresponsales de los periódicos Noticias y El Heraldo de Chiapas, en San Cristóbal de las Casas y la región Frailesca, respectivamente, no ven ninguna diferencia de género, dicen que el trato es igual.
REPORTERA-MADRE, ESPOSA E HIJA
Las dobles y triples jornadas de trabajo de una mujer también las vive una reportera o periodista. El hecho de que el periodismo sea una profesión sin un horario específico las obliga a ingeniárselas para además de cumplir su función social, cumplir como madres, esposas e hijas.
Para el periodismo no hay fines de semana, no hay días festivos. A “la familia a veces la dejas, si te mandan a cubrir a otro lado, te vas dos o tres días, o a capacitación, no estás con la familia. A veces ni me ven, desde la mañana hasta la noche si te toca guardia en algún medio, llegas hasta las 11 ó 12 de la noche; en tiempos electorales ni se diga”, contó Paty Espinosa en su experiencia como hija, viviendo a lado de sus padres.
Irma Ramírez, además de periodista, es esposa y madre: “Todos los días me levanto a las 6:00 am, sin importar a qué hora me duerma, para atender a mi niña que se va a la secundaria, luego quedo atendiendo al niño que se va a la primaria, después me baño y a la calle, es decir a la oficina, cumplo los compromisos que haya y tengo por regla ir a comer a mi casa, de ahí hasta la madrugada; los sábados no hago ningún tipo de compromiso, se lo dedico al 100 por ciento a mis hijos”.
“Trato de que el estrés no se entrometa en la relación con mi hija, ni en mi casa, y cuando se puede me acompaña a algunas entrevistas y hasta a redactar, le leo muchas de mis notas antes de que se publiquen”: Ana Laura Mondragón, madre soltera, tiene una hija de ocho años.
Para una mujer divorciada como Flor de María Cordero, la experiencia es la siguiente: “Voy a cualquier parte pero siempre con una lap y tarjeta de red inalámbrica, y la familia se aburre conmigo, ya no me toman en cuenta porque dicen que sólo me la paso hablando por cel o en la computadora; en mi caso mi ex esposo nunca me entendió y nos divorciamos”.
Yudith Gutiérrez: “Es algo pesado porque tenemos triple papel quienes nos dedicamos a esto, trabajar, ser mamá y ama de casa, en mi caso. En la mañana llevo a mi hija a la escuela, reporteo, regreso por ella y en la tarde ocupo un rato para las labores de la casa y salir a dar un paseo con mi hija. Lo más difícil es por las tardes, cuando tengo que salir eventualmente a trabajar y debo buscar con quién dejar mi hija y en ocasiones no hay con quién”.
“Trato de aprovechar al máximo mi tiempo para obtener buena y abundante información, que me permita administrarla de acuerdo a las necesidades de tiempo de mi familia. Procuro dedicarme a mi casa de las tres en adelante, aunque claro no siempre se puede, porque muchas veces llevo trabajo a casa”: Laura Matus.
Breves pero directas, Leni García nos dijo que combina su vida laboral con la personal “a las carreras”, mientras que Paty de los Santos anotó que resuelve esta situación “llevando a mis hijos al trabajo”.
ANÉCDOTAS
Claudia Cantón Chiu tiene 41 años de edad, inició su trabajo en los medios en 1991: “Lo que más me gusta de esta profesión es que ninguna otra me hubiera dado esa oportunidad de hacer y ser parte de la historia. Me ha dado la oportunidad de estar en una primera piedra de un edifico histórico, conocer personalidades, gobernadores, artistas, deportistas. Por ejemplo, empecé haciendo cultura, en las noches iba al foro cultural universitario, conocí a don Roberto mancilla, un periodista muy reconocida, tuve el gusto de platicar con él, de entrevistarlo, conocerlo”.
Irma Ramírez, 39 años, comenzó su carrera periodística en octubre de 1992: “Un día me mandaron a Liquidámbar a cubrir una nota porque los villistas, si no mal recuerdo, habían tomado la finca, nos fuimos en helicóptero y todavía se tuvo que caminar un cerro, las cosas estaban difíciles, creímos que ahí nos iban a retener, pues la gente estaba armada, luego de una serie de negociaciones de las autoridades, por fin pudimos salir ya muy tarde, el helicóptero no despegaba, llegó un momento en que nos rodearon, las personas estaban muy molestas, tenían retenido al gerente de la finca; pánico sentimos”.
Érika Sánchez, 26 años, 12 reporteando: “Cuando inicié en Reporteros en Acción, Don Augusto me andaba calando y me mandó al aeropuerto de Tuxtla para ponerme a prueba, fui con Javier Solís, quien me dijo que la idea era entrevistar a los funcionarios que van y vienen en los vuelos, entonces inmediatamente Javier volteó y me dijo, ‘mira Érika, ahí va un funcionario, corre y has la entrevista, ya casi empieza el noti, para que pasea algo en el primer corte’, corrí y entrevisté al funcionario, era alguien del Cecytech, cuando regresé me preguntó Javier ‘¿lo alcanzaste?’ y le dije que ‘sí, lo único es que no le pregunté su nombre lo bueno es que tú lo conoces’, entonces me dijo que no lo conocía, que sabía que era funcionario porque venía en un vehículo de gobierno, así que esa entrevista nunca salió al aire porque hasta hoy no sé a quién entrevisté”.
Paty Espinosa, de 29 años, ocho años de reportera: “Cuando hubo un motín en lo que se llama ahorita Villa Crisol, me mandaron a cubrir por parte del Centro de Actividad Radiofónica, pero te entras tanto, te apasionas con la transmisión en vivo, que estaban aventando gases lacrimógenos, quemando vehículos, aventando piedras y todo, y yo estaba a la mitad de todo el revuelo entre los jóvenes. Los elementos policiacos eran muy pocos, no habían llegado los refuerzos, me preguntaron qué haces aquí, salte, te van a lastimar, ahí fue donde me entró el pánico porque no me había dado cuenta, me resguardé atrás de un vehículo, sí estuvo feo, pero te gana la pasión. A las cosas que te expones”.
Flor de María Cordero, 30 años, ejerce el periodismo desde que egresó de la carrera en el 2000: “En el caso Chincultik, por salir huyendo de los pobladores que macheteaban las llantas de tu coche y te quebraban los cristales con piedras, tuve una crisis de nervios que me provocó que las manos se me entumieran en el volante de mi coche, gritaba, lloraba y profería injurias al mismo tiempo”.
Yulia Ventura, 30 años, reportea desde el 2000: “En La Concordia, solicité una entrevista con el entonces diputado del Verde Ecologista, Manuel Velasco, a la cual accedió, pero mi grabadora no, me dio mucha pena y le pedí la entrevista otra vez; aprendí que como arma de trabajo y como tu responsabilidad debes tener tu cámara, tu grabadora, tu libreta y lapicero al cien”.
Valeria Martínez, reportera gráfica desde el 2001: “Cuando estaba trabajando en el Cuarto Poder fui a una obra de teatro en la casa de la cultura, en ese entonces teníamos cámara de rollo y saqué muchas fotos, me moví como quise, tenía los mejores ángulos, pero cuál fue mi sorpresa cuando fui a recoger mis fotos una hora después, me dicen que no tenía rollo, jajajaja, ahí me ves, me regresé a la casa de la cultura y busqué a los chavos de la obra y les expliqué mi situación, se volvieron a vestir y me posaron para que les volviera a tomar las fotos; fue algo muy chistoso pero a la vez vergonzoso”.
Yudith Gutiérrez, 29 años, siete de ellos dedicados a la actividad reporteril: “Estar dentro de los primeros reporteros que entrevistaron a Salvador Cabañas, recién llegado a México cuando nadie lo conocía y en un partido de Jaguares donde el silbante fue Marco Antonio Rodríguez (a) Chiquidrácula; la gente lo abucheó por su arbitraje y por la actitud que tomó contra Cabañas, al término del partido tuvo que salir con granaderos porque la gente empezó a aventar cosas hacia el campo y ahí estábamos los reporteros, y cuando reaccioné me di cuenta que estaba yo solita en medio del campo con los granaderos y mejor corrí para que no me lastimaran”.
Ana Laura Mondragón, 30 años: “De gira con un candidato, en el aeropuerto de Palenque, hace ya algunos años, con la computadora en una mano y la grabadora en otra, entre el pasto vi un alacrán, este personaje, muy fino, hizo una pausa para responder una pregunta, justamente a un lado del animal, yo tuve que acercarme para no perder mi visión de la información, y justo sentí el pinchazo. El dolor fue muy fuerte, subimos al helicóptero y ahí ya con fiebre tuve que dar a conocer lo que me sucedía, sin más, esa figura me pidió enseñar el piquete, con toda le pena lo hice, la pierna ya inflamada. Ya en el hangar, el candidato pidió la atención de un doctor militar, pero los 30 ó 40 minutos de vuelo esa vez, fueron los peores”.
Rosario Nangusé, 29 años, incursionó en el periodismo hace apenas tres meses: “Llevaba unos días trabajando cuando me ofrecieron el famoso ‘chayo’, hasta pena me dio. Este medio está bastante maleado que parecería normal, pero (para) principiantes que deseamos hacer bien nuestra chamba, se siente feo. Yo prefiero asolearme todo el día y sacar honradamente mis notas. Eso es lo que las nuevas generaciones no deben de olvidar, mantenernos limpios ante cualquier impunidad”.
Este apartado concluye con la reflexión de la compañera Sandra de los Santos, de 25 años y nueve años en los medios: “La feminización de las comunicadoras sí ha cambiado la forma de hacer periodismo en Chiapas. Hace nueve años había muchos hombres, ahora la mayoría somos mujeres. Me he dado cuenta, y no creo que sea casualidad, que quienes estamos tratando de hacer algo diferente, somos mujeres. Nos falta mucho, pero por ahí vamos”.
PROTECCIÓN LEGAL A PERIODISTAS
En Chiapas existe la Fiscalía Especializada en Atención a Delitos Cometidos en Contra de Periodistas, dependiente de la Procuraduría General de Justicia del Estado, que es la instancia encargada de velar por los derechos de quienes ejercen la noble tarea de informar a la sociedad. Su función primordial es dirigir, coordinar y supervisar las investigaciones y, en su caso, la persecución de los delitos cometidos contra periodistas y perpetrados con motivo de su ejercicio profesional.
El titular de esta Fiscalía Especializada, Ignacio Soberano Velasco, dio a conocer que en el 2008 integraron 38 expedientes, de los cuales resolvieron 32 y seis están en proceso. En tanto, en lo que va del presente año han recibido siete denuncias, de ellas tres han sido elevadas a averiguación previa y las demás son actas administrativas. De las 32 quejas resueltas, todas han sido a favor de los representantes del gremio periodístico, “porque esa es nuestra función, proteger al periodista”.
Aseveró que como ahora existe la libertad de prensa, no se presentan muchos problemas entre periodistas y autoridades. Según cifras de la Fiscalía, el año pasado recibieron 2.8 denuncias por mes.
Apuntó que las y los comunicadores se acercan a esta instancia para denunciar, generalmente, amenazas y lesiones, éstas últimas lesiones simples que tardan menos de 15 días en sanar.
La mayoría de las denuncias receptuadas por la Fiscalía provienen de los municipios de Pichucalco, Comitán, Tzimol y Bellavista. El fiscal explica que esto se debe a que es en los pueblos, sobre todo, donde se presentan ciertas dificultades, entre ellas el impedimento para la distribución de periódicos y en esos casos se dialoga con los presidentes municipales para que permitan la libre comercialización en las oficinas públicas.
Soberano Velasco precisó que de las 45 denuncias presentadas por quienes ejercen en los medios informativos, dos han sido actas administrativas levantadas por mujeres periodistas, quienes únicamente han pedido que se cite al agresor y se le aperciba para que se abstenga de seguir amenazándolas. De estos dos casos, en uno se apercibió a la persona en cuestión, mientras que en el otro “la periodista se desistió, ya no tenía interés en que siguiera el asunto”.
Desde la percepción del fiscal especializado, en comparación con años anteriores, sí hay avances en la incursión de las mujeres en el periodismo. “Antes las mujeres eran exclusivamente para sociales, hoy trabajan en política, nota policiaca, entrevistas y reportajes a funcionarios; veo que hay más participación de las mujeres”.
Finalmente, invitó a los compañeros de la prensa para que cuando sean transgredidos en la práctica de su quehacer periodístico, acudan a la Fiscalía y denuncien, pues la dependencia no actúa de oficio.
“A veces nada más sale la nota en los periódicos de una agresión pero no denuncian, entonces si no hay denuncia no puede haber justicia”, puntualizó el funcionario estatal.
Las mujeres se están abriendo paso, poco a poco, en los diferentes ámbitos; el periodismo es uno de ellos. Son apasionadas, entregadas, responsables. Todas ellas están en el medio por vocación, porque alguna vez mientras estudiaban la carrera soñaban con cambiar el mundo: estar en contacto con la gente, conocer sus necesidades, exponerlas en los medios y lograr que sean atendidas.
Aman lo que hacen, si no, ya hubieran tirado la toalla, porque las condiciones en que trabajan no son óptimas. Como bien lo expresó la reportera Paty Espinosa: “no vemos a la familia, es absorbente, mal pagado, pero aquí estamos, en pie de lucha”.

lunes, 21 de septiembre de 2009

Madres solteras




En México y en Chiapas, la estructura familiar tradicional -marido, esposa e hijos- ha ido cambiando paulatinamente debido al crecimiento de hogares con jefatura femenina.
Según cifras oficiales, el número de hogares dirigidos por mujeres se ha triplicado. Más aún, el número de hogares formado por la jefa de familia y sus hijos incrementó en 83 por ciento. Dentro de este último segmento se ubican las madres solteras.
Se llama madre soltera a la mujer que decide llevar a cabo la crianza de los hijos y el manejo del hogar sin la compañía o apoyo de una pareja.
Cada día es más común que una mujer decida establecer una familia sin la presencia de un hombre, pues se ha dado cuenta que él no es indispensable para sacar adelante un hogar y que ella puede procurarse los medios para subsistir con sus hijos.
Además, cada día la opinión de la sociedad en torno al tema se vuelve más abierta. Tan es así que ya existen programas institucionales para las mujeres que son jefas de familias.

ESTADÍSTICAS
La publicación Mujeres y Hombres en Chiapas del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) indica que de acuerdo al último censo realizado en el año 2000, la población residente en Chiapas asciende a 3.9 millones, 1.9 millones de hombres y 2 millones de mujeres; con lo cual la diferencia entre los volúmenes por sexo se amplía, y llega a 37 mil mujeres más. En términos porcentuales, son 49.5 y 50.5%, respectivamente.
A nivel de hogares, en el estado de Chiapas prevalece la jefatura masculina: de cada 100 hogares, 83 son dirigidos por un hombre y 17 por una mujer. Sin embargo, el número de los hogares con jefa casi se ha triplicado, al pasar de 51 mil en 1970 a 134 mil en el 2000.
Los hogares unipersonales (aquéllos formados por el jefe o la jefa y los hijos, es decir, alguno de los padres está ausente) se incrementaron de 1990 a 2000; destaca que los encabezados por las mujeres se incrementaron en 83.3% por ciento, al pasar de nueve mil 79 a 16 mil 639 hogares.
En Chiapas, del total de hogares que están formados por la jefa o jefe y los hijos, de cada 100 hogares de esta clase, 74 están formados por la jefa y los hijos y 26 por el jefe y sus hijos.
Generalmente, las mujeres asumen la jefatura por ausencia del cónyuge, debido a separaciones, divorcios o viudez.
Según las Estadísticas Demográficas del INEGI, en 2006, en la entidad se registraron poco más de 132 mil nacimientos. De ese total, en nueve de cada 100 la madre estaba soltera.
Datos de la Encuesta Nacional sobre la Dinámica de las Relaciones en los Hogares 2006 revelan que 28.8% (seis mil 247) de las madres solteras han sido violentadas por su pareja.

SIEMPRE RESPONSABLE DE SUS HIJOS
El Sistema para el Desarrollo Integral de la Familia (DIF) en Chiapas cuenta con los Centros de Asistencia Infantil Comunitario (CAIC) para apoyar a las jefas de familia trabajadoras con el cuidado de sus hijos.
Marlen Mastranzo Casarín, jefa del Departamento de Atención Infantil del DIF-Chiapas, explicó que estos centros brindan los servicios de guardería y preescolar para los hijos de las madres jefas de familia, de escasos recursos, que tienen la necesidad de trabajar y también la obligación de mantener y cuidar a sus niños.
El objetivo es aperturar un CAIC en cada uno de los 118 municipios de la entidad. Hasta la fecha están ya funcionando 69 centros, en los cuales un equipo de educadoras, sicólogas y nutriólogas atiende a mil 178 niños de unas mil 100 mamás.
Con base en el estudio socioeconómico que realiza el DIF a las madres inscritas en los centros, se desprende que un 50 por ciento de ellas son jefas de familia solteras. De la misma manera, se ha detectado que jóvenes de entre 15 y 17 años ya son madres.
En un dato más revelador se tiene que de las casi mil 100 mamás que tienen a sus hijos en el CAIC, sólo hay cinco papás solteros.
Los 69 centros hasta hoy aperturados están dispersos por las nueve regiones del estado, lo que le permite al DIF tener un pulso económico de Chiapas. Muestra de ello es la variedad de trabajos formales e informales que realizan las mujeres inscritas: lavar ropa, cortar caña, vender en el mercado, cultivar, bordar, trabajar en tortillerías, en refinerías de Pemex, como enfermeras, meseras.
“La mujer siempre se hace responsable de sus hijos, siempre se echa al hombro el enorme compromiso de sacar adelante la familia, ve la manera, no se pregunta si quiere o puede, no, es que va a poder. Y con este programa las apoyamos en el cuidado de sus hijos; están más que satisfechas de que pueden salir a trabajar tranquilamente y a las cuatro de la tarde que sale su niño ya está comido, bañado, arreglado. Ya les quitamos esa preocupación. Es como descargarle un trabajo. Procuramos hacerle la vida más fácil”.
Y sobre su condición de ser jefas de familia solteras, “no es una cuestión que les quite el sueño, para ellas la cuestión es qué va a comer, qué va a vestir, cómo está mi hijo”, puntualizó la funcionaria del DIF-Chiapas.

LAS MADRES SOLTERAS TIENEN DERECHOS
De cada 10 denuncias que se presentan en la Fiscalía Especializada en Protección a los Derechos de las Mujeres, tres están relacionadas con madres solteras. La mayor incidencia es el desconocimiento de sus derechos.
La titular de la Fiscalía dependiente de la Procuraduría General de Justicia del Estado, Alma Rosa Cariño Pozo, detalló que las mujeres que asisten a esta instancia y que son madres solteras es porque sus hijos sí fueron reconocidos por el hombre.
Expuso que la concubina tiene derechos y que los hijos reconocidos por la pareja tienen los mismos derechos que aquéllos que se procrean dentro del matrimonio.
Mencionó que los derechos de la concubina son, primeramente, que la respeten, pero sobre todo tiene derecho a heredar y a gozar de bienes, siempre y cuando tenga dos años de vivir constantemente con el hombre, pero éste debe ser soltero, “no debe ser casado para no caer en una dualidad de que ya tenía un hogar y ahora está en otro”.
Si un hombre soltero vive en concubinato o en unión libre con su pareja y procrean hijos, éstos tienen derecho a que el papá los reconozca y herede como a cualquier hijo que nace dentro del matrimonio.
Cariño Pozo mencionó que la Fiscalía a su cargo brinda asesoría porque muchas veces las mujeres creen que por ser concubinas no tienen ningún derecho, creen que tienen que callar por no estar casadas, “pero eso no es ningún impedimento, al contrario, una mujer tiene su condición de mujer, no la adquiere por estar casada con alguien, sino es un derecho propio, indivisible.
“Son mujeres que en la mayoría de los casos están inseguras, porque no te hablan del esposo, de mi marido, te hablan de mi pareja o el papá de mi hijo, como que la seguridad jurídica que da el matrimonio, ellas no lo tienen”. Sin embargo, cuando se dan cuenta que sí tienen derechos, ya se atreven a denunciar, la mayoría de las veces por el derecho a alimentos de sus hijos.
Pero también si el concubino la agrede física o sicológicamente, se produce una denuncia de violencia familiar, y no importa si está casada o no, sí procede una demanda en contra del señor.
La Fiscal Especializada precisó que para aquellas madres solteras que reconocieron con sus mismos apellidos al hijo, ahí no hay nada qué hacer, porque no hay a quien exigir.

NO ES FÁCIL SER MADRE SOLTERA
Bárbara Zucker es una joven madre soltera, de 27 años de edad. Originaria de Argentina, a los cuatro años llega a nuestro país traída por su madre, quien vio en México nuevas oportunidades de vida; y a los siete años su residencia se traslada a la capital de Chiapas, Tuxtla Gutiérrez, donde vivía la pareja de su madre, en ese entonces.
A los 23 años de edad, Bárbara se convirtió en madre. Su embarazo fue difícil, pues lo vivió sola.
“Mantuve una relación de casi un año con el papá de mi hijo, terminamos y me entero que estoy embarazada, pero nuestra relación ya no tenía solución porque teníamos muchas diferencias. No fue una decisión muy fácil de tomar el hecho de tener un hijo, tenía mis dudas, estaba sola, mi mamá no estaba, se había ido a Argentina, la verdad no sabía qué hacer, no sabía qué decisión tomar, realmente estaba entre tenerlo y no, pero decidí tenerlo, lo analicé, amistades también me orientaban y me decían que lo tuviera porque podía ser una luz, una buena solución”.
A pesar de estar ya distanciados, quien fuera la pareja de Bárbara sí quería tener al bebé, no a lado de ella, pero sí haciéndose responsable.
Por cuestiones legales, Bárbara registró a su hijo sólo con sus apellidos, pues al existir la posibilidad de regresar a Argentina, “es más fácil llevármelo”.
El papá de Nicolás no se ha desentendido de su responsabilidad. “Me da algo de dinero, me apoya económicamente, no me puedo tampoco poner a exigir, por lo del nombre, que eso para él no es ningún impedimento. Para la vida que tenemos ahorita, como está la economía, no es suficiente (lo que me da), más cuando trabajas y que la escuela, la guardería. Mi trabajo es complicado en cuanto a horarios; una escuela de gobierno no te saca del apuro por el horario que manejan, en cambio si fuera una escuela privada, pues sí tienes chance de que te cubra cierto horario extra”.
Además, el papá convive con Nicolás tres días a la semana. “Es un acuerdo entre nosotros, nada legal”. Pero “la convivencia, nunca es suficiente… Siento que sí es muy importante la figura paterna (...) en mi hijo varón, no tiene una vida estable realmente, sicológicamente no está estable, sí es un poco inquieto porque le hace falta su familia completa. Todos nacimos de padre y madre, entonces sí, a veces es un poco complicado.
“Pero sí, tanto soy buena con él como también soy fuerte, o sea soy la parte de la disciplina. Sí es complicado porque es asumir los dos roles, y tres, porque también sigo siendo hija porque vivo con mi mamá. Entonces realmente no es fácil ser madre soltera”.
En el aspecto laboral “sí hay obstáculos porque si quisieras desarrollarte más a fondo, necesitas más tiempo para dedicarte y yo no he podido porque tengo que cuidar a mi hijo”.
“En alguna ocasión, cuando empecé a trabajar, se me enfermó de varicela y tenía que ir por él a la guardería, y mi jefe se molestó y llegó a decir: ‘por eso no me gusta contratar a mujeres con hijos o madres solteras’, porque según no rinden al 100 por ciento. Y sí es cierto, pero qué culpa tenemos, digo, quizá las autoridades deberían implementar otros horarios en las guarderías para las madres que trabajamos en la tarde, porque no siempre está la abuelita u otra persona disponible para cuidar”.
A veces tienes que mentir. “Me pasó que salí a buscar trabajo y me dijeron ‘no digas que eres madre porque no te van a aceptar’, fui a una entrevista y me pregunta la persona si tenía hijos y como se las olía le dije que sí, me dijo que por qué no lo había puesto en el curriculum, pues le respondí que porque me habían dicho que luego no contratan. Me dijo: ‘nunca mientas, siéntete orgullosa de ser madre y si eres soltera más’, y le dije que no sabía qué hacer pues realmente necesitaba el trabajo. Al final ni me lo dieron”.
En lo sentimental, “igual y cuando conoces a un chavo y ya sabe que eres mamá, pues a lo mejor como que lo ven más fácil, me refiero a que puedan llegar a cumplir su objetivo y su objetivo es tener relacione sexuales, realmente se les hace más fácil, entonces sí de pronto pues te empiezan a tirar alguna que otra indirecta, pero no se trata de eso; o también que te den la vuelta, te dan la espalda, y realmente se pierden la oportunidad de conocer a una buena persona, no porque tenga uno hijos quiere decir que se te acabó el mundo... A lo mejor no se atreven porque piensan que esa persona está buscando un papá para su hijo, que de alguna forma pues sí, obviamente estás viendo cómo está el panorama y cuál puede ser la persona ideal que pueda estar contigo y también quiera estar con tu hijo; no que sea el padre, porque ya tiene, pero sí que conviva”.
A nivel personal, “cuando tengo mis días libres, con mi hijo, aunque también quisiera salir con mis amigos pero no se puede. En ocasiones me lo he llevado y realmente uno no lo disfruta, son esas cosas a las que se enfrenta una madre”.
Pero “mi hijo me ha dado bastante fuerza, si no fuera por él no habría hecho lo que hasta ahora, me ha dado bastante fortaleza en salir adelante como persona, como profesional incluso, o sea, no doy mi brazo a torcer, no me conformo con cualquier trabajo”.
“No ha sido fácil el camino y más el hecho de que como soy extranjera, también me he encontrado con ese obstáculo. Tal vez no el obstáculo de ser madre, sino porque no soy de aquí.
“En Chiapas la sociedad ya se ha abierto bastante, aunque aquí es bastante conservadora, familiar, pero ya a la vuelta de la esquina hay alguna chavita ya embarazada y que seguramente está soltera, seguramente el chavo la dejó embarazada. Mejor dicho, también la chava no se cuidó, no es que la haya dejado embarazada, es que también no se cuida”.
“No creo que tenga más mérito una madre soltera que aquélla que tiene una pareja a su lado, pues finalmente ésta también está echándole muchas ganas con tal de que no la dejen, se está aventando el paquete de mantener su matrimonio. Hay muchas separaciones últimamente, yo creo que ya es normal ser madre soltera, porque a veces te haces soltera porque te divorcias, entonces tanto es padre soltero como madre soltera”.
“Es complicado, yo creo que todas como madres, nada más por el hecho de concebir, ya es un gran mérito, porque solamente las mujeres tenemos esa capacidad de luchar por nuestro hijo, por nuestra manada”.

ES LA HISTORIA ENTRE MI HIJO Y YO
Fue hace cuatro años cuando “Victoria” tomó la decisión de tener a su hijo y convertirse en madre soltera.
Por tres años y medio mantuvo una relación semiestable, sin vivir en unión libre ni casada. A pesar de usar un método anticonceptivo quedó embarazada, se lo dijo a su pareja, quien “en ese momento creo que sintió miedo” y eso hizo que su primera reacción fuera rechazar la situación. “En su momento me hizo saber que lo mejor era no tenerlo, y también pasó por mi cabeza el no llegar a ser mamá”.
Sin embargo, bastó el apoyo de una sola persona para que “Victoria” decidiera tener a su hijo, con todas las consecuencias que vendrían al saber que iba a ser mamá soltera. “Te enfrentas a una sociedad que de una u otra manera lo ve mal o te dan otro tipo de calificativos al quedar embarazada pero soltera, a mis papás por lo consiguiente no les pareció. Pero yo la verdad me ilusioné mucho, decidí que iba a tener al niño y asumí la responsabilidad como debe de ser.
“He aprendido muchísimo, me hizo una mujer más segura, más dura, más aguantadora. Trabajaba con hombres y pues yo era una persona que tenía buen físico, hacía ejercicio, luego te ven gordita, embarazada, entonces como que hay cierta discriminación en su momento, pero poco a poco les fui compartiendo lo del niño, los hice partícipes de mi embarazo, del nacimiento de mi hijo”.
Cuando “Ángel” nació, el papá no se enteró, “porque fui muy radical, yo siempre he dicho que las cosas están o no, o son blanco o negro, para mí no hay término medio. Yo le hice de su conocimiento, me dijo que no, entonces decidí sacarlo (de nuestras vidas), iba a ser una cuestión entre mi hijo y yo, porque nada más es la historia entre él y yo. El papá queda a un lado.
“El niño hasta ahorita no sabe quién es su papá biológico. Sin embargo tiene la figura paterna, que es indispensable para todo niño. El papá hasta hace poco se enteró, pero así que tenga el acercamiento, no, para nada. El niño está registrado con mis apellidos.
“Tenía muy claro que debía ponerle a mi hijo una figura paterna y en su momento se lo puse a consideración a mi papá. El niño y él hicieron buena química, y para el niño él es su papá y para mi papá él es su hijo, y él tiene todos los derechos como los tengo yo. El niño tiene bien identificado el papel de un papá, el rigor de un papá también.
“Va a llegar un momento que ‘Ángel´ me va a preguntar quién es su papá biológico, y en su momento yo le voy a contar su historia, pero ahorita yo he preguntado tanto con un sacerdote como con el sicólogo, y no es conveniente, si el niño está feliz así para qué desestabilizarlo emocionalmente. Es un niño muy seguro para no tener un papá biológico presente. En su momento, cuando me lo pregunte, ya platicaremos, e igual se da el acercamiento con el papá biológico.
“En mi trabajo soy muy entregada, muy responsable y comprometida, desde que era bebé a ‘Ángel’ lo involucré, cuando me iba de comisión viajaba con él; además tengo el apoyo de mi familia, me respaldan mucho con la crianza, con la formación del niño. En mi trabajo ha sido parte de mi filosofía no meter como pretexto que soy madre soltera, he estado fuera de mi casa dos meses, le dejo el niño a mis papás y ellos saben que pueden disponer todo en relación a mi hijo.
A sus cuatro años, “Ángel” asiste al jardín de niños, una muchacha va por él y lo atiende mientras “Victoria” sale del trabajo. Cuando sale de viaje por motivos de trabajo, son sus padres quienes cuidan al pequeño.
A sus 34 años de edad, “Victoria” asegura que no ha sido complicado ni difícil ser madre soltera, “pero con uno, yo siempre he dicho, fue un descubrimiento el ser mamá, ni un error ni un tropiezo, fue un descubrimiento, ya dos sería una estupidez, porque es caer en el mismo hoyo, no, yo caí, descubrí y me involucré, pero hasta ahí nada más.
“Creo que antes era más señalado el ser madre soltera, ahora no, como ya hay más mujeres que son madres solteras, y estoy en desacuerdo con quienes se ponen el papel de víctima. Yo estoy consciente de lo que hice, estoy contenta.
“Me siento bien así, estoy contenta, no me falta nada. He vivido mucho tiempo sola, desde niña me dejaron mucho tiempo sola, entonces me disfruto sola, he sabido hacer las cosas por mí, no dependo, sí que de repente necesitas un foco y ya vemos cómo le hacemos para ponerlo o mover ciertas cosas”.
“Victoria” vivió una de las peores experiencias que puede pasar una madre, ya no digamos soltera, sino una madre en sí. En septiembre del año pasado, “Ángel” fue víctima de violación dentro de un jardín de niños, fue agredido por otro niño de su misma edad.
“Yo estaba fuera y mi hermana fue quien lo llevó al seguro social, le hacen el diagnóstico, probable violación decía, de ahí lo canalizan al Ministerio Público, fue todo un peregrinar por las instancias, se levantó la denuncia, al niño le hicieron los estudios, narró lo que le pasó. Sin embargo, no pasó nada, porque como me dijo en su momento la titular de la dependencia, a un niño menor no se le puede mandar a la cárcel; el jardín tampoco se acercó a nosotros; busqué por otros medios que a mi hijo lo cambiaran de jardín.
“Esta situación me quebró bastante, llegó un momento en que decía que no iba a poder, el ver que mi hijo de ser un niño que no lloraba, lloraba, no sabía por qué estaba irritado, quería ir al kínder y yo no lo quería mandar. Aprendí bastante, de esa experiencia lo que saco es que la única que tenía que hacer las cosas y tomar la decisión, era yo, por el bienestar de mi hijo. Ese trago amargo ya pasó, dejé en paz la denuncia, no la ratifiqué, porque es volver a llevar a mi hijo y a él lo alteró mucho el estar llegando a la Procuraduría. El tiempo lo cura todo”.
No obstante, con esto que le pasó al niño “me entró mas desconfianza involucrarme ya formal con una pareja, porque digo, yo regaño a mi hijo, pero sé por qué, siempre he dicho que cuando una mujer se enamora se va de frente y ahorita yo tengo que ver por la formación y estabilidad de mi hijo. Ahorita estoy bien yo y está bien él. Sí salgo, convivo, tengo pretendientes, pero no quiero tener la responsabilidad de una pareja, porque sería ya compartirme, en la formación del niño y en la atención de tener una pareja. Entonces no, le estoy apostando a que mi hijo esté bien.“Quiero formar un ser humano con principios, con valores, que trabaje, que estudie. Es un niño al que respeto su espacio y sus decisiones. El día de mañana él dirá si hice bien o hice mal, pero estoy segura que estoy haciendo bien las cosas”.

Trabajadoras domésticas




A 21 años de instituirse el 30 de marzo como el Día Internacional de la Trabajadora Doméstica, este sector sigue siendo de los más desprotegidos laboral y legalmente: por falta de prestaciones en el trabajo y porque desconocen sus derechos como empleadas. Derivado de esto se desprenden también violaciones a los derechos humanos de las trabajadoras del hogar, ya que en muchos casos son discriminadas, víctimas de acoso sexual y no son protegidas si están embarazadas o en etapa de lactancia.
ANTECEDENTE
El Día Internacional de la Trabajadora Doméstica fue establecido el 30 de marzo de 1988 durante el Primer Congreso Latinoamericano y del Caribe de Trabajadoras del Hogar en Bogotá, Colombia.
DEFINICIÓN
A la trabajadora doméstica o del hogar o del servicio doméstico o de casa particular o trabajadora en casa de terceros se le puede definir como aquella mujer que percibe un salario por llevar a cabo labores, las mismas que realiza en su propia casa, pero para otras familias. Las trabajadoras del servicio doméstico son generalmente mujeres que trabajan en la casa de una persona o familia, prestando un servicio de limpieza, asistencia o ayuda en cualquier tarea.
ASPECTO LEGAL
Esta actividad está considerada en La Ley Federal del Trabajo en su Título Sexto “Trabajos Especiales” Capítulo XIII “Trabajadores Domésticos”, de los artículos 331 a 343.
En esta reglamentación se estipula que “los trabajadores domésticos” deberán disfrutar de reposos suficientes para tomar sus alimentos y de descanso durante la noche; que la retribución comprende, además del pago en efectivo, los alimentos y la habitación, cuando el caso así lo amerite.
Los patrones tienen las “obligaciones especiales” de guardar consideración, absteniéndose de todo mal trato de palabra o de obra; proporcionar un local cómodo e higiénico para dormir, una alimentación sana y satisfactoria y condiciones de trabajo que aseguren la vida y la salud; y cooperar para la capacitación general.
En los casos de enfermedad que no sean a causa del trabajo, el patrón deberá pagar el salario que corresponda hasta por un mes; si la enfermedad no es crónica, proporcionar la asistencia médica entre tanto se logra su curación o se hace cargo algún servicio asistencial; y si la enfermedad es crónica y “el trabajador” ha prestado sus servicios durante seis meses por lo menos, proporcionar asistencia médica hasta por tres meses o antes si se hace cargo algún servicio asistencial. En caso de muerte, el patrón sufragará los gastos del sepelio.
En tanto, “los trabajadores domésticos” tienen las “obligaciones especiales” de guardar al patrón, a su familia y a las personas que concurran al hogar donde presten sus servicios, consideración y respeto; y poner el mayor cuidado en la conservación de los utensilios de la casa.
Cuando alguna de las partes incumpla sus obligaciones, podrá darse por terminada la relación de trabajo. El patrón podrá dar por terminada la relación de trabajo sin responsabilidad, dentro de los 30 días siguientes a la iniciación del servicio; y en cualquier tiempo, sin necesidad de comprobar la causa que tenga para ello, pagando la indemnización correspondiente.
Ahora, si bien la ley laboral considera puntos importantes como el proveer de un lugar de trabajo con las condiciones adecuadas, así como un ambiente de armonía, es ampliamente evidente también que omite aspectos de vital trascendencia para quienes desempeñan una actividad productiva, como lo son: prestaciones, un contrato y seguridad social.
Aunado a esto, el artículo 335 de la Ley Federal del Trabajo establece que la Comisión Nacional de los Salarios Mínimos (Conasami) fijará los salarios mínimos profesionales que deberán pagarse a “los trabajadores domésticos”. Sin embargo, en la resolución del H. Consejo de Representantes de la Conasami que fija los salarios mínimos generales y profesionales vigentes a partir del 1 de enero de 2009, el trabajo doméstico no está incluido en la lista de profesiones, oficios y trabajos especiales a los que se les fija un salario mínimo profesional.
ESTADÍSTICAS
De acuerdo con datos exhibidos por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) en su página de internet, correspondientes a la décimo segunda edición de la publicación anual Mujeres y Hombres en México 2008, “las ocupaciones típicamente femeninas, es decir, en donde su presencia es mayor, son: trabajadoras domésticas (90.7%) y vendedoras ambulantes (63.2%)”.
Asimismo, arroja que “en 2007, del total de mujeres dedicadas al trabajo extradoméstico: 19.8% son comerciantes, vendedoras y dependientas; 13.4% oficinistas; 13.2% artesanas y obreras; 11.4% se desempeñan como trabajadoras domésticas fuera de su hogar; y 10% laboran como empleadas de servicios”.
En el apartado Ingreso de Hombres y Mujeres por Ocupación Principal, indica que “en nueve grupos de ocupación el ingreso mediano de los hombres es superior al de las mujeres: las supervisoras y capataces industriales, las artesanas y obreras, las vendedoras dependientes, profesionales, ayudantes de obreros, las funcionarias públicas y gerentas del sector privado, trabajadoras domésticas, maestras, y oficinistas, ganan entre 2.2 y 42.7% menos que los hombres”.
En cuanto a la Discriminación Salarial por Grupos de Ocupación Principal, “en 10 de los 11 grupos de ocupación presentados existe discriminación salarial hacia las mujeres, por lo que para alcanzar la equidad salarial, la remuneración de las trabajadoras debe aumentarse entre 3.1% y 54.9 por ciento”.
A nivel estatal, según la Encuesta Nacional de Empleo 2002 aplicada en Chiapas, cuando su población se estimaba en cuatro millones 116 mil 470 habitantes, esto es, 48.5% hombres (un millón 996 mil 393) y 51.5% mujeres (dos millones, 120 mil 77), la población ocupada por grupos de ocupación principal, según sexo, era de un millón 709 mil 982. De ese universo, 193 mil 692 personas se ocupaban en el grupo de “empleados en servicios, trabajadores domésticos, fuerzas armadas, protección y vigilancia”, siendo el 35.7% hombres (69 mil 147) y 64.3% mujeres (124 mil 545).
Del total de mujeres trabajadoras en este grupo ocupacional, 27 mil 669 no tenían ningún nivel de estudios (22.2%), 32 mil 607 tenían primaria incompleta (26.2%), 27 mil 161 contaba con primaria completa (21.8%), 20 mil 267 con secundaria (16.3%) y 16 mil 811 con nivel medio superior y superior (13.5%).
En otro indicador, de 123 mil 525 mujeres ocupadas como empleadas en servicios, trabajadoras domésticas, fuerzas armadas, protección y vigilancia (fueron excluidas mil 020 del universo inicial de 124 mil 545 porque se iniciarían en un próximo trabajo), 17 mil 819 dijeron tener una jornada laboral de menos de 15 horas durante una semana, 23 mil 667 una jornada de 15 a 24 horas, ocho mil 905 de 25 a 34 horas, 10 mil 214 de 35 a 39 horas, 26 mil 465 de 40 a 48 horas, 15 mil 530 de 49 a 56 horas y 15 mil 534 mujeres tenían una jornada laboral a la semana de más de 56 horas.
En cuanto al nivel de ingresos, 66.5% de esas mujeres percibía menos de un salario mínimo, 15.4% de uno a dos salarios mínimos, 5% más de dos hasta tres, 1.2% más de tres hasta cinco, 0.2% más de cinco hasta 10, nadie más de 10 salarios mínimos, 11.1% no recibía ingresos y 0.05% no especificó su nivel de ingresos.
Lo que se desprende de estos datos estadísticos es que las mujeres dedicadas al servicio doméstico son de las más desprotegidas en el ámbito laboral, pues la gran mayoría de ellas no cuenta con prestaciones, carecen de previsión social, aguinaldo, periodo y prima vacacional, días económicos, festivos o inhábiles y préstamos. Y la orfandad en que se encuentran se debe a que comúnmente trabajan en casas particulares por “contrato verbal”.
Adicionalmente, al no incluirse al “trabajador doméstico” dentro de la lista de profesiones, oficios y trabajos especiales a los que se les fija un salario mínimo profesional, esta actividad queda supeditada al salario mínimo general que se establece para el área geográfica “A”, a la cual pertenece el estado de Chiapas, el cual es de 51.95 pesos a partir del 1 de enero de 2009.
Mención aparte merece también la escolaridad que registra este sector laboral de mujeres, pues casi la mitad de aquéllas que son trabajadoras del hogar no tienen ningún nivel de instrucción ni la primaria terminada siquiera; situación que las coloca nuevamente en desventaja.
RELACIÓN OBRERO-PATRONAL
La Junta Local de Conciliación y Arbitraje (JLCyA) es el tribunal encargado de mantener el equilibrio entre los factores de la producción (capital y trabajo), impartiendo una justicia pronta y expedita. Su función es conocer y resolver los conflictos de trabajo que se susciten entre trabajadores y patrones.
A grandes rasgos, la JLCyA en el estado de Chiapas reveló que al año atiende un promedio de mil 300 asuntos, de ellos un 10 por ciento tienen que ver con conflictos entre patrones y trabajadoras domésticas. Las principales razones: despido injustificado, no pago de salario y no pago de prestaciones.
“No les pagan un salario, hay patrones que les dicen ‘en un mes te pago’ y nada… Debemos entender que es una mujer que nos está sirviendo”.
Según cifras de la JLCyA en la entidad, de los aproximadamente 130 casos que están relacionados con trabajadoras del servicio doméstico, en 10% de ellos están implicadas mujeres indígenas.
Y si no se registran más conflictos laborales por parte de este sector, es porque “las amenazan con meterlas a la cárcel, las acusan de robo”.
Personal de la JLCyA expuso que las trabajadoras domésticas están respaldadas en la Ley Federal del Trabajo al haber un capítulo especial referente a esta actividad. Explicó que las mujeres que se emplean en casa de terceros tienen derecho a recibir un salario mínimo general por cuota diaria, alimentación y habitación. De acuerdo a la normatividad en la materia, una empleada de casa particular debe recibir 50 por ciento del salario mínimo en efectivo y el porcentaje restante en alimentación y habitación.
Como ya se dijo, el salario mínimo general para el estado de Chiapas en este 2009 es de 51.95 pesos. Entonces estamos hablando de que una trabajadora doméstica que vive en la casa del patrón, por ley, debe percibir 25.97 pesos diarios como salario y otra cantidad similar en comida y vivienda. Al mes, esto se traduce en un sueldo de 779.25 pesos.
Si se trata de una trabajadora doméstica que no vive en casa del patrón y que, por lo mismo, no amerita cubrir alimentación y vivienda, el sueldo es de mil 558 pesos mensuales.
SUFREN MALTRATOS POR CARECER DE PRESTACIONES: CDH
El presidente de la Comisión de los Derechos Humanos (CDH) de Chiapas, Juan Carlos Moreno Guillén, dijo que evidentemente este es un sector vulnerable porque, salvo contadas excepciones, las trabajadoras domésticas carecen de seguridad social. Desde ese punto de vista, al no tener ninguna prestación laboral, es indudable que sufren vejaciones en su empleo. Además, agregó, no se tiene la cultura de ver el servicio doméstico como un empleo más.
“De entrada tenemos que cambiar nuestra percepción de ellas, tenemos que ver que en muchas ocasiones, cuando la trabajadora doméstica lleva varios años trabajando en una casa, …pues ya son una parte más de la familia, llegan a ser las nanas de los hijos que luego crecen y tienen a su vez hijos. Hay que verlas como tal”.
El ombudsman chiapaneco sostuvo que a la empleada del hogar se debe dar el rango de desempeñar un “trabajo normal” y no discriminarla por considerar que realiza “una actividad subterránea”. “Hay que verla como lo que es, una trabajadora que tiene derecho a prestaciones sociales”.
Desde el punto de vista legal “no falta nada, porque una trabajadora doméstica puede demandar también en despido injustificado, probar una relación laboral, lo que realmente falta es la cultura de todos para ver en este servicio, como está en otros países, en otras latitudes, de que es una trabajadora y que tiene derechos y que tiene prestaciones”, puntualizó Moreno Guillén.
ACOSO SEXUAL Y VIOLENCIA EN EL TRABAJO: IEM
En el Instituto Estatal de las Mujeres (IEM) no hay un programa especial de atención a las trabajadoras domésticas porque esta instancia se dedica a promover y fomentar condiciones para la igualdad de oportunidades y la participación equitativa en los ámbitos social, económico, político, cultural y familiar, así como la no violencia o discriminación hacia las mujeres, sin importar su edad, religión, condición social, preferencia sexual y, en este caso, profesión o actividad que realice.
En este sentido, Esperanza Lucas Zárate, directora de Atención Emergente a Mujeres Vulnerables del IEM, detalló que atienden a población abierta brindando asesoría jurídica y psicológica gratuita. Sin embargo, consideró que de los casos que se presentan en el Instituto, las trabajadoras domésticas podrían estar inmersas en los concernientes a acoso sexual y violencia en el trabajo.
Precisamente para orientar a las mujeres víctimas de violencia, el IEM lleva a cabo Jornadas de Prevención, inicialmente, en los 28 municipios con menor índice de desarrollo humano.
TESTIMONIO
Doña Candita es una mujer de 60 años, originaria del municipio de Cintalapa, que desde temprana edad se ha dedicado al trabajo doméstico en casas particulares.
A partir de los 8 años se empleó con una familia, en una finca de su localidad, donde incluso tenían una escuela, pero Doña Candita, como ella misma narra, “en vez de estudiar me ponía a barrer”, aunque también reconoce que no estudió porque no le gustó, “me gustó más el oficio que la escuela”.
Esa familia le proveía vestido, techo, comida y le pagaba de 5 a 20 pesos. “Ese dinero nunca me faltaba”. “Ellos me vestían, cada feria, cada cumpleaños, era media docena de ropa que me hacían, zapatos, no me faltaba nada”. Incluso cuando la familia se tuvo que mudar seis años a la ciudad de México, la llevaron consigo.
Con esa familia, en el rancho, estuvo hasta los 20 años, cuando en una feria de Cintalapa conoció a quien tiempo después sería su esposo, un agricultor. Debido a que una vez pasada la temporada de cosecha, la situación no era tan favorable, decidieron trasladarse a la capital del estado, porque “me gustaba tener mi dinero”, dice doña Candita.
Ya en Tuxtla Gutiérrez, ella se puso a trabajar en el servicio doméstico y su esposo como ayudante de albañil. Doña Candita tuvo nueve hijos, uno de ellos falleció recién nacido; actualmente cuatro de sus hijos están casados. Entre las dos 2 mujeres y los dos varones solteros se comparten el pago de la renta de la casa que habitan, mil 200 pesos, más los servicios de agua y luz.
Durante su estancia en la ciudad capital, doña Candita recuerda que ha trabajado con seis familias, con una de ellas permaneció 10 años, con otra cinco. En ocasiones ha tenido que abandonar su oficio por cuestiones de salud.
A preguntarle por las situaciones que a veces tienen que vivir como trabajadoras domésticas, nos cuenta la siguiente anécdota: “Una de mis patronas era muy celosa, delante de mí agarraba y se iba a acostar con el hombre”.
Y entre las bondades de esta actividad menciona que “como sirvientas no sacamos a la que ya está acomodada”.
Doña Candita, mujer de condición humilde, revela que “entre los peladitos, los hombres les exigen a las mujeres que trabajen, pero en mi caso yo soy la caprichosa. Yo digo, yo voy atrabajar hasta que Diosito disponga qué va hacer de mi vida, yo soy una mujer que puedo disponer de mi vida, qué horas voy a trabajar y cuándo, porque me gusta mi oficio”.
Actualmente doña Candita trabaja en casa de una señora de la tercera edad. Ahí, barre, trapea, sacude, lava y plancha ropa, cocina, riega plantas, hace mandados, asiste a la señora en cuestiones personales y lo que se ofrezca. Por este servicio recibe un sueldo semanal de 500 pesos más su pasaje, además le dan desayuno y comida, pues su horario laboral es, por lo general, de 8 a 16 horas.
Al preguntarle si conoce sus derechos como trabajadora doméstica, guarda silencio por un rato, no sabe qué responder. Se le induce un poco:
- Doña Candita, ¿sabe que puede presentar una queja si es despedida injustificadamente?
- Ah, eso, sí, lo sé porque cuando más chicos a mi papá lo corrieron de una fina, se fue a otra y ahí le dijeron si le habían dado algo, porque trabajó muchos años, y como dijo que no, pues le dijeron ‘orita hacemos algo con eso’, y le dieron lo de su retiro.
Pero esto es lo único que sabe Doña Candita sobre sus derechos laborales, desconoce que le deben pagar un salario mínimo, que le deben pagar su sueldo en casos de enfermedad y una indemnización en caso de que prescindan de su servicio.
Aunque expresa que si llegara a vivir alguna situación que amerite entrar en un conflicto obrero-patronal, no denunciaría, por temor a no encontrar trabajo en otro lado. “Si nos quieren pagar, bien, si no, pues ya ni modo”.Y como ella, así están la gran mayoría de sus compañeras de oficio. Por miedo o por desconocimiento no hacen valer los pocos derechos que tienen. Por necesidad ‘aguantan’ malos tratos, largas jornadas de trabajo y sueldos inferiores. Todo esto a pesar de realizar una actividad digna, honesta, que en la actualidad es de mucha demanda en aquellas familias cuyo ritmo de vida necesariamente obliga a requerir el servicio de terceras personas para realizar las labores del hogar.

Participación político-electoral de la mujer en Chiapas


Abordar el tema sobre el desarrollo que ha tenido la mujer en diferentes aspectos de la vida cotidiana, implica necesariamente reconocer su crecimiento, tal vez no en la medida que se debiera, pero progreso palpable al final de cuentas.
Dentro de los rubros más sensibles y difíciles de acceder está el político-electoral, pues en su momento era considerado exclusivo para el género masculino, y estereotipar a la mujer como el “sexo débil” era de entrada un obstáculo para su posible incursión en ese ámbito. No obstante, se ha abierto camino.
Datos manejados por el Instituto de Elecciones y Participación Ciudadana (IEPC) del estado de Chiapas así lo muestran. En los tres últimos comicios locales las mujeres han participado paulatinamente en las diferentes modalidades que ofrece la organización de un proceso electoral.
 Elección 2004
De acuerdo con la Memoria del Proceso Electoral Ordinario 2004, obra de consulta que edita el órgano electoral local, en la elección de ese año, en la que se renovaron las 118 presidencias municipales y el Congreso del Estado, se registraron cinco mil 121 candidatos y candidatas a miembros de ayuntamientos. De ese total, cuatro mil 147 eran hombres (81%) y 974 mujeres (19%).
Para la elección distrital, el registro fue de 180 candidaturas a las diputaciones de mayoría relativa, 151 de hombres (84%) y 29 de mujeres (16%).
Las cifras electorales oficiales indican que siete mujeres resultaron electas como diputadas por el principio de mayoría relativa, dos de ellas como propietarias y cinco como suplentes. Mientras que por el principio de representación proporcional fueron electas nueve, cuatro como diputadas propietarias y cinco como diputadas suplentes. Esto es que, de los 40 escaños en la LXII Legislatura Local, seis fueron ocupados por mujeres que fungieron como legisladoras propietarias.
A nivel de elección municipal, cuatro candidatas a presidentas municipales obtuvieron la victoria en las urnas; una de ellas haciendo historia al convertirse en la primera alcaldesa indígena de Chiapas, por el municipio de Oxchuc.
Pero no sólo como candidatas pueden participar las mujeres en un proceso electoral, tienen también las opciones de formar parte como observadoras, consejeras, capacitadoras, coordinadoras, funcionarias de las mesas directivas de casilla y votantes.
En el 2004, a convocatoria del organismo autónomo encargado de organizar los procesos electorales locales (gobernador, diputados locales y miembros de ayuntamientos), decenas de mujeres solicitaron ser integrantes de los órganos desconcentrados denominados Consejos Electorales Distritales y Municipales, y tras cubrir una serie de requisitos legales, más de 250 lograron su nombramiento, sea como presidentas, secretarias técnicas, consejeras electorales distritales y municipales, propietarias y suplentes; inclusive en municipios indígenas como Altamirano, Chamula, Chilón, Larráinzar, Las Margaritas, Ocosingo, Tumbalá, Yajalón, entre otros.
Ahora bien, el ejército de 31 mil 601 ciudadanos que participaron como funcionarios de las mesas directivas de casilla, receptuando y contando los votos, estuvo casi equilibrado al estar formado en un 58 por ciento por hombres (18 mil 225) y en un 42% por mujeres (13 mil 376).
Paralelo a la elección de alcaldes y diputados locales, el órgano electoral organizó también la Consulta Infantil Chiapas 2004, en la que niños y niñas opinaron sobre temas como educación, salud, seguridad, ecología y seguridad; votaron un total de 17 mil 727, nueve mil 115 niñas (51%) y ocho mil 612 niños (49%).
 Elección 2006
Para la elección de gobernador en el 2006, el balance de la participación femenina es el siguiente. De los 239 integrantes de los Consejos Distritales Electorales, 83 fueron mujeres (34.7%) y 156 hombres (65.3%).
Estadísticas del organismo electoral de Chiapas señalan que de 32 mil 985 ciudadanos capacitados para asumir su papel como integrantes de las mesas directivas de casilla, el 46.1% fueron mujeres (15 mil 207) y 53.9% hombres (17 mil 778).
Los partidos políticos y coaliciones acreditaron a quienes fungieron como sus representantes ante las mesas directivas de casilla. Del total de 40 mil 299 personas acreditadas, 12 mil 432 fueron mujeres (30.8%) y 27 mil 867 hombres (69.2%).
 Elección 2007
En el año 2007 hubo comicios para elegir nuevamente a presidentes municipales y diputados locales. El Compendio Estadístico del Proceso Electoral 2007, que exhibe el IEPC en su página de internet www.iepc-chiapas.org.mx, arroja los siguientes indicadores en cuanto a la participación de la mujer.
El órgano electoral recepcionó tres mil 475 solicitudes para la integración de los Consejos Distritales y Municipales Electorales. De ese universo, más de una cuarta parte fueron solicitudes elaboradas por mujeres (mil dos, 28.9%).
Tras la depuración pertinente, el Instituto seleccionó a mil 414 ciudadanos para integrar los 142 órganos desconcentrados (24 Consejos Distritales y 118 Consejos Municipales Electorales): 406 mujeres (28.7%) y mil ocho hombres (71.3%).
De esos mil 414 espacios, 23 mujeres fueron nombradas presidentas, 34 secretarias técnicas y 349 consejeras electorales distritales o municipales, propietarias o suplentes.
En cuanto a la integración de las mesas directivas de casilla, en esta elección fueron requeridos 34 mil 476 ciudadanos para recepcionar y contar los votos el día de los comicios. De ese total, 16 mil 041 fueron mujeres (46.5%) y 18 mil 435 hombres (53.5%).
En detalle, mil 016 mujeres participaron como presidentas, dos mil 389 como secretarias, cuatro mil 678 como escrutadoras y siete mil 958 como suplentes de las mesas directivas de casilla.
Los partidos políticos acreditaron a un total de 54 mil 516 representantes ante las mesas directivas de casilla, 70.2% fueron hombres (38 mil 291) y 29.8% fueron mujeres (16 mil 225).
Respecto al registro de candidatos a miembros de ayuntamientos, diputados de mayoría relativa y diputados de representación proporcional, las estadísticas revelan que hubo siete mil 043 registros: seis mil 702 para integrar las 118 presidencias municipales, 208 para diputados uninominales y 133 para diputados plurinominales.
Mil 488 mujeres (22.2%) se registraron como candidatas a miembros de ayuntamientos (presidenta municipal, síndica o regidora), 46 a diputadas de mayoría relativa (22.1%) y 43 a diputadas de representación proporcional (32.3%).
Los resultados electorales oficiales de la elección de miembros de ayuntamientos reflejan que de mil 360 candidatos electos, 278 fueron mujeres (20.4%): cinco como alcaldesas en los municipios de Altamirano, Ocozocoautla, Ostuacán, Tecpatán y Tumbalá; más de 20 como síndicas propietarias y suplentes; y más de 250 como regidoras propietarias y suplentes.
De los 48 espacios destinados para las diputaciones locales de mayoría relativa (24 propietarios y 24 suplentes; uno por cada distrito electoral local de la entidad), sólo seis mujeres (12.5%) resultaron electas por el voto ciudadano, de ellas sólo una como cabeza de fórmula, el resto como suplentes.
Referente a las 32 diputaciones plurinominales (16 propietarios y 16 suplentes), 10 mujeres (31.25%) lograron obtener un escaño en el Poder Legislativo a través de esta vía, cinco como propietarias.
De estos tres últimos procesos electorales locales realizados en el estado de Chiapas se desprende un ligero pero significativo avance de la incursión femenina en el ámbito político-electoral. Como ya se mencionó, sus pasos son graduales.
Se tendrán nuevos elementos para hacer un análisis más minucioso al conocerse las cifras que arrojará la próxima jornada electoral a desarrollarse el primer domingo de octubre de 2010, fecha en que habrán de realizarse nuevos comicios locales para elegir a miembros de los 118 ayuntamientos e integrantes del Congreso del Estado.
Será interesante prestar atención a ese proceso electoral local venidero, pues en él habrán de aplicarse nuevas disposiciones en la materia, entre ellas la cuota de género.
El recién aprobado Código de Elecciones y Participación Ciudadana, en su Capítulo VI “Del registro de candidatos”, artículo 234, establece: “Los partidos políticos deben incluir entre sus candidatos propietarios a Diputados de mayoría relativa al Congreso del Estado y a integrantes de los Ayuntamientos, a no más del setenta por ciento de un sólo sexo y no menos de treinta por ciento de jóvenes menores de treinta años.
Las listas de representación proporcional se integrarán por segmentos de tres candidaturas. En cada uno de los tres primeros segmentos de cada lista, habrá una candidatura de género distinto. Lo anterior, sin perjuicio de los mayores avances que en esta materia señale la normatividad interna y los procedimientos de cada partido político.
En caso de incumplimiento de lo prescrito en los dos párrafos anteriores, no se registrarán a los candidatos de los partidos políticos o coaliciones de la elección de que se trate hasta en tanto se garantice la equidad de género y el porcentaje de jóvenes”.

viernes, 18 de septiembre de 2009

Diplomado Periodismo y nuevas TIC's


Más de 40 periodistas iniciaron el pasado 5 de septiembre el diplomado "Periodismo y nuevas tecnologías de la información y la comunicación (TIC's)", a convocatoria de la Universidad Autónoma de Chiapas (Unach), el Centro de Periodismo Digital de la Universidad de Guadalajara, The National Security Archive y Campaña México Abierto.

Este curso-taller tiene una duración de 120 horas distribuidas en todos los sábados de los meses de septiembre, octubre y noviembre de 2009, periodo en el cual se abordarán diversos temas como periodismo digital, administración de blogs y edición de audio, video e imágenes.

En otros módulos se abarcará el software libre, el acceso a la información pública, archivos históricos y públicos, TV y radio por internet, y las redes sociales.

Al concluir el diplomado, los periodistas obtendrán una constancia con valor curricular, ya que será certificado por el Centro de Educación Continua y a Distancia (Ceducad) de la Unach.